domingo, 31 de marzo de 2013

Un caso de facebook


Como otros días, Jonny Endurett despertó agitado del sueño recurrente, copiado íntegro de la realidad. Nico Portella rió sardónicamente, Jonny disparó y la sangre de Nico corrió por el saco Brioni de Jonny y su camisa Armani. Maldita sangre de spagetti en andrajos de spaquetti. Normalmente la sangre no llegaba tan lejos, pero algo tenía Nico Portella, quizá la presión muy alta. Maldito, por eso se rió, sabía que destrozaría mi traje que vale lo mismo que su vida. Jonny por más que tallaba solo parecía que iba a hacer un hoyo en el traje. 

La sicóloga de salud de personal de la agencia le había dicho que superara ese trauma, que sentía culpa, pero que lo había hecho por su patria y la grandeza de américa. Portella era un mafioso ligado a los sindicatos, si no lo hubiera eliminado, el próximo presidente habría dejado bastante campo libre a los trabajadores y a los chinos. Jonny insistía que lo único que lamentaba era su traje. Y finalmente, para que sirve un traje sino para proteger la camisa. Pero si había algo más de culpa, aunque no directamente con el spaguetti, sino con la que hasta ese día fue su novia. Del trabajo se iría a la cena de Gala con Larissa, justo cuando acabara su asunto con Portella. Pero al tener su traje en esas condiciones no le daba tiempo y tuvo que cancelar como en otras ocasiones. Le explicó a su novia lo ocurrido, pero ella tenía una gran disciplina. Si alguien quedaba en algo, no había más remedio que cumplir. 
- Te digo que algo pasó, estaba a tres metros y me llegó la sangre
- No te quiero volver a ver

En la bolsa del traje llevaba el anillo de diamante con el que se comprometía con ella a casarse. Al regresar a su casa lo metió en un cajón. 

Eran las escenas completas de lo ocurrido, y eran las escenas del sueño. Este día era San Valentín. Y recordó todo varias veces. Sonó su teléfono y era un mensaje de la compañía telefónica.

ESTE CATORCE DE FEBRERO MANDA UN MENSAJE DE AMOR A QUIEN QUIERAS

Recordó inmediatamente cuando eran novios y decidió enviarle un mensaje. Pensaba que era imposible que le respondiera, a lo mucho le respondería con alguna grosería exigiéndole que la dejara en paz, pero en vez de eso recibió contestación:

FELIZ DIA DEL AMOR

A los pocos segundos recibió una respuesta:

YO TAMBIEN TE AMO, HAY QUE VERNOS

Estaba sorprendido. Le hablo de inmediato y le dijo
- ¿Dónde nos vemos?

Ella tardó unos segundos en responder, como si estuviera shockeada pero luego respondió
- En el Four Seasons a las 12:00

Era día de trabajo, pero el amor era antes que el del trabajo. Meditó: cuando mató el día, no mató a nadie. Abrió su closet y eligió un traje, vio su traje Brioni echado a perder y volvió a recordar todo. También recordó lo importante que había sido para el llegar con el traje limpio pues una vez ella le recriminó
-Pareces carnicero, siempre estás lleno de sangre, cuando trabajes ponte una bata o algo

Pero nunca le hizo caso, no le gustaba que lo confundieran con los del área forense. 

El traje de hoy era nuevo. Al llegar al Four Season ella ya estaba ahí, ansiosa. Iban a comer pero mejor alquilaron un cuarto. Hicieron el amor varias veces y luego, como en las películas francesas pero sin ánimos de aburrir a nadie, el aún desnudo, sacó un cigarro y lo fumó lentamente lanzando donitas de humo y apuntándoles con su pistola. Pum pum, dijo entusiasmado.
- Pero es que sigues igual, hasta cuando haces el amor piensas en el trabajo 
- Ya no me gusta mi trabajo, pero no puedo cambiar a esta edad, no me gusta la sangre, es muy sucia, mi ropa tiene restos de otras personas, siento que invaden mi intimidad, ya se que es por la patria, pero quiero algo diferente
- Pues en la agencia ya abrieron el departamento de enlace e intervenciones especiales, yo me cambié ahí, te recomendaré con mi jefe, no tiene que ver con armas, es espionaje más light, están contratando solo nerds y pues tú con tus conocimientos de computación puedes serles útil

La idea no se le salía y le entusiasmaba. Sentía que por fin su vida tomaría otro rumbo. En su contrato decía que debía llevar su ropa a la lavandería de la agencia. Le ponían luminol y si tenía rastros de sangre la quemaban. Esta medida era porque se había terminado el presupuesto para gratificaciones a fiscales y no querían tener problemas. Había logrado salvar su Brioni pero estaba realmente cansado de ese tipo de cosas.

Al día siguiente pidió disculpas por no haber asistido a la oficina el día anterior y pidió hablar con su jefe.
- Quisiera cambiar de área, a la de intervenciones especiales
- Bien, desde hoy pasas a esa área

Le pareció un arreglo demasiado rápido, ni siquiera le preguntaron porque. Ese día comenzó. Se sentía tan bien de haber regresado con Larissa, ella era tan hermosa. Solo pensaba en el amor.

Le explicaron cuál sería su trabajo. Intervendría las redes sociales para buscar a los enemigos de américa. Tenían miles de herramientas y buscadores así como acceso directo a los servidores de todas las redes sociales. Para abrir boca pidió una búsqueda en todos los idiomas de "america enemies". Eso era muy burdo, no serviría. Había montones de paginas en español que decían cosas como "Chivas, enemigo del américa". 

Sumergiendose en las redes vio de todo. Personas que se peleaban con otras y se contentaban. Personas que comentaban cosas como. "Toy en el baño". ¿Será una clave para activar una bomba? No, no creo. "Ya salí". Necesitaba una guía o se inundaría de información. Pensó que quizá los enemigos de américa utilizaban obras célebres. No le vino otra a la mente más que Romeo y Julieta. 

Search: Julieta

Julieta Ramirez
Julieta Venegas
Julieta Smith
Julieta Armstrong

A ver
Add as friend

No tuvo que solicitar un haker ni utilizar ningún tipo de herramientas, pues casi al instante fue aceptado.

Julieta has accepted your requeriment

Revisó el perfil de la susodicha. Su flamante fotografía lucia una sonrisa de oreja a oreja. Vestía distintos trajes de baños en distintas playas. Toda una mujer. Que casualidad:

Julieta in  relation with Romeo

Vio el perfil de Romeo y le pareció poco para aquella mujer.  Pero la coincidencia fue tan grande que comenzó a revisar las cuentas de ambas personas. Fue a comer y de regreso abrió el perfil nuevamente.

Julieta stay single

Esto le extraño tanto que tomó el teléfono para compartirlo con su novia. Quien le dijo que él tenía mucha información y que quizá pudiera ayudarlos.

- Pero es que con que rápidez cambian las relaciones entre las personas. Hace un momento estaban enamorados y ahora se han peleado. Que tontería. Revisó los mails de ambos, vio sus números telefónicos e incluso solicitó al departamento de Información espacial, un listado de los mensajes de celular.

YA ME CANCE DE KE TU SIEMPRE TE MOLESTAS
TE OME MOLESTAS PK ES NYY DIFIERENTE
YA NOKERO NADA CONTIGO
-        Que facilidad para pelear. Pobres muchachos, les voy a ayudar –se dijo a si mismo Jonny. Solicitó la clave de esas cuentas, bloqueo la comunicación entre ambos y comenzó su trabajo.

AMOR, ESABA MUY CANSADA, NO SABIA LO QUE DECIA, AL RATO TE HABLO

CARIÑO DISCULPAME, A VECES ME OFUSCO, AL RATO TE HABLO

Luego envió un mensaje de cada celular al otro.

NOS VEMOS EN EL FOUR SEASONS

Al día siguiente revisó las cuentas y todo estaba correcto. Se le ocurrió una idea genial. ¿Por qué no cambiar la violencia por el amor? Hablo con los programadores y les explicó lo que necesitaba.

Era un programa que analizara a las personas que romían su relación con otra. También debía registrarse quienes acostumbraban a romper frecuentemente y quienes después de un gran tiempo, rompían como si nada. Para cada grupo habría distintas esrategias. Para los que rompían luego de mucho tiempo, extraerían los números celulares, diseñarían una serie de mensajes conciliadores. Cada uno de los enamorados no se enteraría del supuesto mensaje que había mandado. Más bien recibiría el mensaje del otro, como si el otro hubiera tenido la iniciativa. A los ojos del otro. Así, cada uno pasaría por la víctima y se solucionaría el problema. Según Jonny, en un problema con dos víctimas no había solución. Cada uno tenía que pensar que había sido el lastimado y que perdonaría al otro. Según el así funcionaba el amor, y comenzó a demostrarlo.

Le sorprendió que los del laboratorio de cómputo ya tenían muchas cosas avanzadas. Tardaron pocas semanas en terminar un prototipo que de inmediato echaron a andar. Al principio había estadísticas desalentadoras. El 20% de las personas acababan de cortar con su pareja. Le parecía un dato alarmante.  Corrieron las pruebas.

Peter in relation with Connie
Peter is single
Connie has blocked Peter
You have a message from Peter
You have a message from Connie
HI PETER, ESCUSE ME FOR MY ANGER
HI CONNIE, ESCOSE ME FOR MY ANGER
NO PROBLEM, I LOVE U
NO PROBLEM, I LOVE U

En solo 3 días, lograron reintegrar a 2 millones de parejas. El algorimo lo fueron haciendo más complejo, para tratar de compaginar intereses, detectar personas que funcionaban como manzana en discordia y bloquearla, etc. Luego de la perfección lograron que otros 1 millón de parejas se reconciliaran.

El trabajo era muy arduo, cada vez era más difícil contentar más gente. Las primeras habían sido muy fáciles, pero conforme avanzaba el tiempo, se topaban con problemas más difíciles de resolver. Les insertaban anuncios de terapias de pareja, pero parecia que no funcionaban esas estratégias. Jonny llevaba dos días sin separarse. Larissa le hablo, quería ir a cenar.
-        No puedo, tengo mucho trabajo
-        No puede ser que solo pienses en trabajar, era igual cuando estabas en el área de ejecutivos
-        El trabajo es importante
-        Yayaya, mira, mejor ahí la dejamos
-        Como quieras
-        Asi quiero

Por la madrugada, recibió un mensaje de Larissa
DISCULPAME, A VECES ME OFUSCO, AL RATO TE HABLO

Jonny tomó un cigarro, y como en las películas francesas, aunque vestido hecho donitas de humo. Luego tomó su pistola y atravezó las donitas con sus balas, mientras decía Pum, pum, pum.

Beber mucha agua


No se quien jodidos lo inventó, pero con una ayudadita de la tele, lograron convencer a una bola de tarados que el agua es cool. Beber agua es tan chingón que hace desaparecer arrugas, rejuvenecer, adelgazar, aumenta la memoria, atrae a las personas de sexo opuesto y quien sabe cuantas cosas más. La verdad es que quien inventó eso es un publicista muy chingón porque ni siqueira tuvo que inventar el agua, esa la inventó diosito. No tuvo que inventar los envases y ni siquiera las etiquetas. Sólo tuvo que inventar un buen choro, y vender la mercancía más barata que hay a precio de oro. Una ayudadita del gobierno infiltrando toda una serie de tonterías como información sanitaria y listo.

Antes el agua se regalaba, hasta en los Saldorns, en ese entonces no eran de Slim y quizá por eso regalaban algo. Un vasito de aguita con hielo antes de la comida era como una especie de distractor. Casi toda el agua se les quedaba. Lo de aquel entonces era la Coca Cola. En los buenos restaurantes ofrecían agua a quien no pedía vino, ahi sí nada de coca colas con el langostino. El agua era un componenete importante la comida que ayudaba a aliminar sabores en el cambio de platillo. Pero no existían los atascones de agua. Se entendía que si una anoréxica estaba en huesos, no era por tomar agua, sino que porque era ló unico que "comía". El agua que se vendía, era la deliciosa Perrier, cuya venta estaba justificada pues es mineral. El inventor de el negocio de vender agua lo que inventó fue un mito, que el agua es buena porque es natural y hace adelgazar porque no tiene calorías, como si añadiendo cero a un número, el número se hiciera chiquito. No soy biólogo ni nutriocionista, y me van a perdonar pero todo número más cero, da el mismo número no uno menor.

Miles de propiedades le encontraron al agua a tal grado que hoy en día, todo mundo lleva a su trabajo su botellita antiecológica de agua. ¿Para que chingados? Quien sabe, pero hacen trabajar a su riñón como un loco desesperado. Hay gente que va a orinar como 5veces sólo durante la jornada laboral, con ello lo que hacen es simplemente arrojar 50 litros de agua al caño. Cada vez que van al baño, echaran unos dos litros de agua que se tomaron, por la cual pagaron por lo cual pueden hacer con ella lo que quieran, pero además, con cada dos litros, lanzaran 10 litros de agua limpia al caño, por la cual no pagaron y que suficiente falta hace en las colonias populares. ¿Si aman tanto el agua porque no la cuidan? Y además me pregunto, ¿cuidar a su riñón es hacerlo trabajar de más? Me van a decir que para cuidar los músculos o desarrollarlos, hay que hacerlos trabajar de más, y es cierto, pero no es lo mismo un músculo que un laboratorio como el riñon o el higado a quienes hay que facilitarles el trabajo en lugar de complicárselos.

Digo, si fueran atletas o ya de jodida que fueran al trabajo caminando, pues necesitarían recuperar la humedad de su cuerpo, pero no. Algunos hasta trabajan en oficinas con clima artificial y se dan sus atascones de agua. Sí, no se de fisiología, pero si no me dan un argumento lógico, nomás no me la creo. 

Es claro que si esa cantidad que toman de agua la tomaran de coca cola, estarían como tinacos, pero si esa agua solo la están tomando en vez de aire, solamente están haciendo trabajar a su organismo mas de la cuenta. No soy médico, pero si observamos al cuerpo como a una máquina, pareciera lógico. ¿Para que podría atascar a mi auto de gasolina solo porque es natural? Y luego, ¿como puedo creer que mi auto entre más gasolina le eche se va a volver más ligero? Bien, tampoco soy mecánico, pero me resulta dificil de creer.

Si soy corredor y supongo que mi organismo no ha de ser tan diferente al de los demás. Diario corro 8 a 10 kilómetros a paso cómodo. Y una vez a la semana corro 20. Nunca he necesitado estar tomando agua mientras corro y no soy un corredor muy bueno ni mucho menos profesional. En una ocasión me excedí en correr y oriné sangre. Un buen médico me explicó el suceso y lo remedió con un vaso de agua antes de correr más de la cuenta. Cuando termino requiero mucha agua y con unos dos litros quedo como nuevo. He hecho el experimento de pesarme antes y después de correr. Ahi están los dos litros. No se como alguien puede decir "este mes bajé un kilo", si ese mismo kilo lo puede bajar con sólo una cagada. La gente piensa que todo lo que pesa es grasa. Tengo un amigo que cuando corre deja la ropa blanca, con sal, tiene lo que se llama sudor salado, el nécesita más agua. Otros necesitarán menos que yo. Pero hay quienes toman 2 litros de agua durante el trabajo, como si hubieran ido a correr o al desierto, más la que se toman durante el resto del día. ¿Están locos? 

Solo porque las actrices buenotas de la televisión estan todo el tiempo que dura la novela con su botellita, ellas también. Como decía mi maestra de primaria ¿y si las actrices buenotas se lanzan de la latino ellas también?  

El café es 99 % agua. ¿Porque no inventaron los autores del mito que tomar cafe rejuvenece, quita las arrugas, quita la impotencia, y encima es natural? Por una sencilla razón, porque no venden café. Si sí, todos traerían su botellita de cafe, tomandolo como desesperados. El agua es deliciosa cuando uno tiene sed, cuando uno acaba de correr y toma un agua, sobre todo mineral, juraría que es algo ilegal, tiene ese sabor a paraiso que han de tener las cosas ilegales. Pero no quiero ni imaginar el horroroso sabor que debe tener el agua cuando no se tiene sed. ¿A que sabra toda esa agua de sobra que el pobre riñón se le ha de quedar viendo con un simple ay no, otra vez no?

Que fácil es estafar a la gente. Lo unico que te podrían vender más simple que el agua sería el aire, y no dudo que en poco tiempo se las arrglen para vendertelo. Le apuestan a que ves la tele y recibirás el mensje como cierto y yastuvo. No soy pendejo pero, ¿si me tomo el tinaco de la azotea desaparezco?

El extraño caso del hombre de la plaza sola



Joe Sánchez, cansado ya de trabajar diariamente veinticinco horas y veinte minutos oyó la queja de su mujer.
-          Eso no es posible, lo máximo que puede trabajar una persona es una jornada de 24 horas, y eso, falta restarle las horas de sueño y las de comida, que en tu caso son equivalentes. Así que en el peor de los casos tú trabajarías unas quince a lo mucho. Exagerando muchisisísimo unas veinte, pero de cualquier modo deberías trabajar sólo 8. Dice el tío Juancho que anda en eso del budismo, que trabajar más de 6 es inmoral, porque con un desempleo del 25 por ciento, si todos los que trabajan, trabajaran 25 por ciento menos, todos tendríamos trabajo, además…

Joe le decía que no, que seguramente El Más Allá le estaba reservando horas de trabajo para cuando muriera y cada hora que debiera sobre una estimación de 25 al día, se las cobrarían después de la muerte.  Tenía la teoría de que eso era un pacto demoniaco porque el diablo, veía en sus colegas fotógrafos unos competidores desleales. “Que irá a ser de nosotros y de tu negocio cariño, estamos envejeciendo y no tenemos nada, quisiera que alguien me contestara”. Ese día, antes de montar su estante en la plaza, decidió jugar por primera vez con su vecino de puesto, el adivino de los pajaritos. Un hombre anciano, con muchos achaques, al que siempre le preguntaba si podía adivinar el momento de su propia muerte. El anciano se reía sentado desde la banca mostrando los huecos entre sus dientes. “Soy feliz pero no me caería mal la muerte, la vida debería acercarte un veneno cuando lo que respiras no es aire” El juego del que vivía ese hombre y que ofrecía como magia era simple: el hombre montaba sobre una mesa alta y  plegable una jaula donde había un canario y enfrente una cajita de madera con papelitos doblados de colores que con el contraste del color del animal hacían una fiesta a los ojos. El cliente que demandaba datos sobre su suerte abría la puerta al canario que el ave tomaba como una invitación y salía dando brincos pequeños como si el piso de la jaula estuviera caliente, iba a  la caja de donde sacaba con el pico un papel. Mientras el viejo hacia un esfuerzo para levantarse de la banca, enfocaba el texto del papel, lo leía, y luego se lo mostraba a su cliente como si fuera prueba de que no mentía. Todo lo escrito es cierto, aunque sea contradictorio. Cualquiera podía adivinar en qué sentido iba la suerte por las muecas de los participantes. Su suerte quedó echada.

“Alguien te pedirá algo imposible y lograrás complacerlo”

Joe se quedó pensando con la mirada al aire por unos instantes. Luego sonrió. Pensó que el canario se refería a su mujer quien desde hacía unos días se había vuelto un tanto fogosa o quizá pasional y había pedido cosas que en ese momento, ya alejado de su mejor época, le parecían milagros. Aunque sabía, como también sabía la ciencia médica que no era lo mismo milagros que imposibles,  Joe le alcanzó a acariciar su pequeña cabeza al canario, sonrió al adivino, abrió su cartera, sacó un billete, pago sobrado, metió la premonición escrita en las telas y mantuvo la sonrisa hasta su casa.
-          ¿Hoy no piensas pedirme nada? –preguntó a su esposa
-          Me duele la cabeza
-          ¡Qué canario tan tonto!
-          ¿Qué dices?
-          Nada –y se durmió
Ella lo consideraba un hombre obseso con su trabajo y a veces esa situación le causaba jaqueca. Consideraba que su esposo no respetaba horario ni actividad. A la hora de la comida, él consultaba  sus libretas de cálculos donde estimaba la cantidad de luz y velocidad, aperturas y exposiciones para que sus fotografías salieran perfectas.  A veces hasta tenía sus químicos al lado de la mesa, “echando gases venenosos” –según palabras de su mujer. “¿Cuándo dejarás de envenenarnos?”. “Sí, espera, tengo que entregar esto antes de las seis”. Estudiaba cada detalle, tiempo, velocidad, lente, papel, solución, temperatura, humedad. Sacaba tablas y cronómetro. Revisaba sus manuales y siempre salía con la conclusión de una mezcla exacta cuyo resultado se resumía en fotos perfectas tanto por la toma como por la impresión.
No siempre se bañaba, pero algunas veces mientras lo hacía, aprovechaba para hacer pruebas con sustancias y verificar en qué condiciones de humedad las reacciones prometidas por el fabricante de los reactivos se cumplían. Como un niño jugando con su pato de hule. A la hora de dormir no escatimaba en soñar con el trabajo y de este modo aprovechar el sueño para resolver problemas, reafirmando así su teoría de las 25 horas trabajadas al día porque las del sueño trasncurren más lento. Por eso se despertaba de forma repentina para ir a hacer alguna prueba y ganar la certeza del dominio sobre un problema resuelto técnicamente.

Quizá su mujer no se hubiera cansado de la rutina si ésta le hubiera reportado beneficios económicos. Pero ambos estaban cansados de que tanto trabajo le generara tan poco dinero. Su puesto de fotografía estaba en la parte frontal de la plaza.  A veces se ayudaba un poco con el adivino del canario, algunos paseantes de la plaza iban por su suerte y luego se tomaban una foto sobre todo si la suelte resultaba favorable. El le había preguntado al adivino cual era el truco. “No hay truco –le dijo- es como la cámara, la gente cree que el canario adivina, pero esta entrenado para tomar el papel que yo le digo, todo depende de que semillitas le doy, si de estas o de estas”. El había notado el orden actual y no el inverso, primero la suerte y luego la foto. Como si la sonrisa fuera prueba de algo. También tenía teoría para eso: solo alguien que desea probar su suerte, se atreve a hacerse tomar una foto. Tenía algo de vestuario para marcar la diferencia con sus competidores, por si algún cliente quería disfrazarse o salir de traje, algunas sillas cómodas y sombreros. Algunos escenarios de fondo. Odiaba a esas señoras alzadas que llegaban a la plaza para tomarse una foto con sus mejores ropas y regateaban por el precio del servicio.
-          ¿De qué quiere salir, de hacendada, de política, de poeta o hacedora de hechizos?
-          Quiero salir de yo misma –dijo la mujer de apariencia millonaria que hablaba y vestía como las señoñras de los cuentos, mientras volteaba a ver a su marido.
“Entonces quítese dos kilos de pintura y comenzamos el trabajo”, pensaba, pero decía otra cosa como se dicen también en los cuentos:
-          Muy bien señora, vamos a hacerle un recuadro con fondo de árboles que contraste con su vestido colorido, un trabajo muy fino por lo que le cobraré solo 100 pesos
-          ¿100 pesos? ¿Pues qué va a fotografiar  mi futuro?
“No señora, para eso, al parecer solo tendría unos minutos”, pensaba, pero decía otra cosa, pues sabía que como él, existían  muchos, así que tenía que luchar con buenos precios y modales:
-          Claro, le hacemos su descuento, al fin que sabemos que va a venir con sus amigas a tomarse más fotos y traerá a sus nietos  el día de reyes
-          ¡Señor! Yo no tengo nietos –decía mientras se le reclamaba que la confundiera con una mujer anciana, y peor aún, de la clase trabajadora, pero quien más podía estar en la plaza pública-, no me crea tan vieja, si así me ve, no es que mi piel se haya ya desvanecido, si no que sus ojos ya se vencieron, y se equivoca, esta es la única vez que vendré, y el hecho corresponde a que mi fotógrafo el Maestro Mishimo Sayuri, de las Lomas de Chapultepec, está enfermo y ha cerrado su negocio de fotografía, no confío en nadie más de la zona, sólo están en busca de cazar fortunas, y creo que aquí puedo encontrar gente que aunque sea notoriamente humilde, es notoriamente un poco más honesta. Sepa que yo y mi marido estamos en la plaza por motivos de negocios.
-          Caray, muchas gracias por el cumplido, sobre  todo proviniendo de alguien de un barrio de tal alta alcurnia –dijo y les pidió que más tarde pasaran por la foto ya revelada.

Seguido había de ese tipo de casos. Mientras hacía el trabajo de revelado en una cabina de un metro cuadrado que tenía al lado de la banca donde se sentaba el anciano del canario, meditaba en muchas cosas sobre la gente que se tomaba fotografías. Él sabía que eran personas solas y a quienes envejecer les dolía mucho, tenían que dejar constancia de que habían pasado por jóvenes. O incluso, que sabiéndose ya viejos, tenían que dejar constancia de que eran mucho más jóvenes que lo que serían 5 años más tarde. Así la foto no era una constancia del presente, sino una estafeta eterna y candente, una futura constancia de que el pasado había sido mejor.  Por eso la gente saca sus fotografías para la mesa de centro o para el piano, sólo varios años después de que fue tomada. El creía que todos buscaban conservar para la eternidad sus mejores momentos. Eran sus teorías.

Diafragma… luz. Menos acá. Empezar desde poco, un poco más. Cuando una persona nace, le toman una foto, luego,  hay fotos para el bautizo, para la comunión. Todas esas las toman los padres sin que el niño se entere. Luego vienen las del niño cuando sale de primaria, de secundaria, de todas ellas se hacen cargo los padres y los niños participan fingiendo sonrisas o acciones. Luego cada persona busca hacerse de fotos de distintas etapas de la vida. De preparatoria, no sólo de momentos académicos sino hasta de las fiestas y borracheras. Y los que tienen la suerte de estudiar alguna carrera universitaria, tienen una fotografía de generación donde salen todos sus compañeros, esa foto tiene un valor casi similar al del título. En los médicos es tan importante esa foto porque  así como con el título demuestran que estudiaron, con la foto demuestran que lo hicieron con otras personas, y que fueron muchas, y que ahora son sus mortales competidores, por lo que tiene que ajustar sus precios, es la prueba de que están en un mercado de competencia y que prometen no cobrar más que los otros. Como pasa con mis colegas los fotógrafos. Luego vienen las fotos de la boda donde cada quien demuestra que elije bien el presente pero no el futuro. En cambio mi amigo el adivino no tiene competidores y puede hacer lo que se le antoje. Es como la vida premia la originalidad, no dando competidores. Pero en el envejecimiento todos compiten. Las fotos del envejecimiento ya cuentan a cargo de los otros y vuelven a ser como las de los niños. Uno no quiere ser retratado viejo, pero al mismo tiempo, quiere demostrar mañana que también fue como lo es hoy, así que resulta inevitable. Una foto también es como sacar el papelito de la suerte, pero en vez de sacarlo un canario lo saca una máquina. El papelito dice… hoy te ves… más viejo. Y pagar por ello. Es cuando más útil resulta congelar el presente. Y buen fotógrafo puede hacer que una persona rejuvenezca unas horas, días o hasta años. Todos quisieran retratar su muerte, pero es lo único que no ha sido posible hasta hoy. ¿En realidad no se puede retratar el momento de la muerte? Cuanto será de esto.

Ya tenía una nueva obsesión en que pensar.  Pero cuando acababa su trabajo, terminaban sus reflexiones técnicas, luego filosófics y el poco pago lo obligaba a considerar reflexiones económicas.  Si tenía que repetir la foto por algo, o se le echaba a perder un poco de material tenía que poner de su bolsa. Así que cuando veía que estaba por vencerse algún material, era cuando sacaba fotos a sus hijos. El negocio no daba margen. Salía lo suficiente para comer y comprar un poco de ropa de doble uso, para él, su esposa y sus tres hijos.  Un amigo le dijo que en unos 5 años, las fotos ya se sacarían con cámaras de 100 pesos conectadas a la computadora, que sería más barata la cámara que el precio que cobraba él por una copia y no lograba imaginarlo pero pensó que tenía comenzar a aprender de esas cosas si no quería que el destino lo alcanzara. Para colmo ni siquiera eran amables los clientes. Si había gente altanera, pero incluso aquella mujer tenía un esposo que era persona razonable.

-          Me ha gustado mucho la foto que ha sacado a mi mujer, ahora quiero una, necesito verme entero, con porte, usted me entiende
-          Haremos un recuadro, con un fondo del edificio del banco, para que contraste su sobriedad con el barroco, eso le dará un toque de elegancia
Al hombre le gustó la foto y no paraba en halagos a sus habilidades fotográficas, nunca se había visto tan elegante.
-          Yo pensaba que usted era un fotógrafo común y corriente, pero veo que es todo un artista, usted debería estar dejando algo para el recuerdo. Llámeme por favor –le dijo, mientras le extendía la mano con una de sus tarjetas de presentación- le tengo un trabajo importante.

Ese mismo día se abstuvo de hablar pues pensaba que iba a pasar por urgido, así que espero 2 días y 6 horas para finalmente hablar animado, esa le pareció una buena medida. Poca velocidad con mucha luz.

-          Señor Joe, que bueno que me habla, justo estaba pensando en usted

Luego le explicó detalladamente que él era publicista y que se hacía cargo de varias promociones turísticas así como guías, libros y tarjetas postales de todas las ciudades del país y ahora preparaba un libro solicitado por el gobierno para promover la plaza principal como un atractivo, que por eso había estado en la plaza. Como todo proyecto del gobierno había mucho dinero de por medio.

-          Quiero que me haga varias, por el momento necesito una de esta plaza viendo hasta la avenida, que salgan los edificios históricos, que se vea este lugar como aislado, sin gente, el libro se va a llamar “Una plaza llena de tiempo”. Quiero una foto hermosa donde sólo se vea la plaza, nada de gente ni autos, ah, tampoco quiero fotomontajes.

Cuando Joe supo de la paga, aceptó el trabajo sin chistar, era lo que ganaba en seis meses. Resultaba interesante además, que no se tuviera que mover de su lugar de trabajo y estar haciendo un trabajo muy especial.  Comenzó a hacer sus pruebas, soñó algunas soluciones. Luego en su mismo lugar, dejó todos los químicos mientras hacía pruebas y más pruebas.

Al principio no le pareció tan complicada la petición. Retratar la plaza vacía, sin nadie. Sólo tendría que ir muy temprano cuando no hubiera gente y darle la exposición adecuada a la película. Así hizo algunas pruebas. Nunca había llegado tan temprano. Había algunas personas que no sabía que hacían tan temprano. Comenzó con sus experimentos. Fijó su cámara, enfocó los edificios y cuidó que se apreciara un poco la avenida y sus autos. Hizo algunas pruebas exponiendo la cámara con diferentes tiempos hasta que logró que se borrara casi todo. También tomó distintos ángulos. Había puesto un letrero indicando que ese día no daría servicio. Fue a analizar las pruebas. Le gustó mucho la toma frente a su negocio, un poco desde atrás, se veían edificios clásicos y un poco el negocio del anciano. Mientras la vida de la plaza seguía. Regresó al día siguiente que era domingo, para la foto final.

Llegó a las siete de la mañana, ya que había luz. Fijó el tripié y luego la cámara dio los datos de exposición, hizo algunas anotaciones, tomo lecturas de la luz, fijo la apertura de su cámara lo más bajo que pudo y dio click, todo el tiempo necesario. Quedó abstraído de todo lo demás. Estuvo vigilando la luz y otras cosas y pasaron varias horas. Ya para las seis de la tarde, se dispuso a terminar la fotografía. Termino la exposición. Nunca había dejado una exposición de tantas horas, le recordó a los inventores de la fotografía. Retiró la cámara sacó el rollo, le dijo adiós al adivino y se fue a su casa. Allá la revelaría. “Ya vaya a casa que está tosiendo un poco”. Le preguntó como si todos tuvieran casa. El viejo le sonrió mientras movía la cabeza.
Ni siquiera cenó, se fue directo a su laboratorio y sacó los negativos. Reveló y esperó a que se secaran, luego tomó las fotografías y fue a verlas a la mesa de su comedor. Sacó una lupa y observó los detalles.
Estaba la plaza vacía, sin un solo auto, ni gente. Ni siquiera perros. El truco había funcionado. Con la lupa observó que no todo estaba vacío. Había alguien en la plaza. El viejo adivino con la jaula. Sentado. Como suspendido en el tiempo. Quería decir que el hombre no se había movido en todo el tiempo que tomó la fotografía. De inmediato salió a la plaza y fue a ver a su amigo para ver si todo estaba bien. Ahí seguía, sentado en la misma posición. Se acercó. Por instinto abrió la puerta de la jaula al canario, le dio unas semillas,  y el canario le dio un papel pero lo guardó. Se acercó con su amigo y lo movió pero no tuvo ninguna reacción. Le tomó el pulso y de inmediato llamó a la ambulancia. La cual llegó y se fue al ver que era ya un cadáver. Se lo llevaron a la morgue.
-          Este hombre lleva veinticinco horas muerto –fue la conclusión de la parte forense
En el velorio abrió los papeles.
Amarillo. “La plaza congelará el tiempo”. Rosa “Recibirás un gran pago por tu trabajo pero heredarás una mascota”. Aún no comprendía todo pero aún quedaban cientos de papeles.

domingo, 2 de octubre de 2011

El fracaso del internet, las corridas de toros, el mar muerto y la gran estafadora





Comunicación a dos vías

Internet se presupone que es, ante todo, un medio de comunicación. Al principio lo fue escrito, luego se convirtió en visual y hoy es multifacético. Sin embargo, ha dejado de permitir -paradójicamente- el libre intercambio de datos e ideas. Fue una gran fiesta un día, porque por primera vez había un medio de comunicación masiva a dos vías. Si bien lo había intentado la televisión o el radio con el clásico "diga por quien vota", nunca tuvo un verdadero efecto democrático pues eran intentos limitados a la capacidad de respuesta a la demanda. En un programa de radio no se les podía contestar a todos, pero al menos había una muestra de las ideas de la audiencia. El punto es que hoy, gracias a internet la gente sabe muchas cosas, pero todas las entiende mal. Ahora el internet sí es la super vía de la información, pero ya sólo va a un lugar. Iba a poner dos ejemplos, pero en vista que uno de ellos es muy privado sólo pondré uno.


Hace unos días se abrió un foro de discusión en Facebook sobre las corridas de toros. Es un tema muy polémico en realidad. Yo di mi opinión que que siempre había tenido muy clara: me valen absoluto hongo (¿si se dice así?) las corridas de toros, YO no mato animales (excepto moscas) ni los aprovecho ni para comer (tampoco como moscas, por lo que cada mosca que mato se desperdicia) ni para vestir, que la gente haga lo que se le de la gana mientras no sea un delito. Tampoco me gustan los animales porque igual que el humano comen animales y por eso me muerden. Eran 54 palabras que podrían caber hasta en ese sistema telegráfico que hoy llaman pomposamente tuiter. Luego agregué algo resumible en once palabras: me parece un poco hipocrita defender animales mientras se les come. Con esto la cuenta total resumible ascecendería a 62 palabras.


Esa posición me fue transformando -a lo largo de horas primero, y días después- en un supuesto aferrado defensor de los animales, talibán de lo viviente, ecologista y otras cosas más que por supuesto no soy. Muchos mostraron sus puntos de vista, sobre por qué las corridas de toros eran "buenas" o "malas" y los argumentos se fueron ampliando. El internet va generando sus propios lenguajes para asignar significados a los mismos conceptos que siempre han habido pero en sus nuevos contextos. Al debatiente automático al que antes se le llamaba "francotirador" y en su grado más avanzado "borracho" hoy se le llama "troll". Es un internauta que tiene como misión hacer preguntas incómodas, molestar, y poner un elemento entrópico en las discusiones. El no lo hace necesariamente de manera constructiva, normalmente está alimentando un ego insaciable y gigante. Y dio su argumento en forma de pregunta "¿es más importante el humano que los animales?". 8 palabras y dos signos.


¿Por qué si yo digo en una comida soy vegetariano me pasan la ensalada pero si digo lo mismo en internet me consideran terrorista? Creo que es porque internet es una especie de circuito polarizador. Cada persona entra como un transistor que al salir tiene una carga asignada. Hay papeles que cubrir, tiene que estar el bueno, el feo, el malo... Y así nos permite ir entendiendo el mundo como lo hace una caricatura. Lo mismo al revés, si en ese contexto alguien dice "son riquísimos los bisteces", se supone que debe estar defendiendo la cacería cruel e inhumana, el maltrato animal. Cada quién va buscando una bandera.


En le "debate" que mencioné, el resultado fue que nadie entendió nada de lo que el otro decía, haciendo realidad la pesadilla Witggensteniana del lenguaje privado. El troll en su caldo idóneo comenzó a insultar, otros a defenderse, etc. El resultado fue el intercambio cero de información. Hubiera sido mucho más productiva una plática de 5 minutos entre dos personas, que un "foro" (antes del internet se llamaban argüendes) con casi 100 y que no lograron... no digamos llegar a un resultado, bueno, ni siquiera lograron saber que decía cada quien.


Flotando en el mar muerto

El asunto es ¿por que el que iba a ser el medio de comunicación idóneo se ha convertido justo en lo contrario? Claro, todos encuentran a sus amigos, dependiendo la edad, de la universidad, la preparatoria, la secundaria, la primaria o hasta el kinder donde estuvieron. En el primer instante que los encuentra la persona siente una descarga de adrenalina, ve la calva o en el mejor de los casos las canas de su amigo, quizá le falten dientes, quizá aún sean jóvenes y digan ambos, orale, como has cambiado, o "estas igualito(a) pero más gordo(a)". Recordará cada quien 2 o 3 cosas, quizá hasta organicen una fiesta de generación en honor a feisbu. Y ya. El morbo saciado. Nada será como cuando el contacto era humano, ese grupo de primaria, o secundaria, no reunirá fondos para el compañero en problemas como tiempo atrás, nadie se sentará a tomarle del hombro a quien perdió a su familiar o a su mascota. Pero seremos pagados con el engaño de que vivimos tiempos de humanidad extrema, donde es posible reencontrar a quien fue parte de nuestra historia. Pero sólo encontraremos el cuerpo. Cada quien caminará con su alma por sus sitios.


Pronto cada quien podrá saber con que otras personas convivió en los cuneros, y el resultado será el mismo, cero. Se siguen encontrando las personas pero si no hay un lazo espiritual o material, ese lazo es fantasma, como el dinero, que como dicen varias teorías conspiranoicas no existe. Es un nexo nominativo. Hoy el dinero inexistente, vale lo mismo que la amistad. Tengo 548 amigos. A ver, pídeles prestado 1 dolar (antes del interner se llamaba decena de pesos) a todos, a ver cuantos te prestan. Y al que preste, pregúntale si le pagan. Nunca había sido tan importante el número de amigos como la calidad de los mismos, nunca había sido tan importante el número de seguidores, o de posteos como quienes eran ellos. Hoy, uno de los llamados twiters que tenga un sólo seguidor es menos que el que tiene mil. AUN que el del único seguidor fuera seguido por Obama. Importa mucho la resolución de las fotografías, aunque las fotos aficionadas de internet no reflejen ni con mucho la nitidez de las fotos analógicas.


Volvemos a la pregunta ¿Por que? y se responde con más preguntas. ¿No será que ese es el objetivo? Una hyper dotación tecnológica que produce una paralización. Los niños de hoy, tienen equipos cuya simple posesión hace 50 años pudo haberle dado a alguien la posibilidad de sobrevivencia en la selva. En un teléfono hay gps, internet, mapas, luz, calculadora, video, música. Pero a esos mismos niños no les sirve ni para saber lo más elemental. Hace 20 años, los jóvenes hacían o participaban en revistas o periodicos independientes para expresar sus ideas, hoy ellos (y también la gente mayor) hacen blogs de manera solitaria con dos o tres lectores esporádicos que les contestarán con un "like", "ta chido", o cualquier otra cosa incomprometedora. Somos escalvos del "like" o bien de la confusión total. Es cierto que viviemos en un mar de información, pero ese mar es el mar Muerto, porque aunque tratemos de sumergirnos nos llevara instantáneamente a la superficie, a los argumentos superfluos, la agresión o la indiferencia. Me refiero a que la tecnología es como una gran estafadora, siempre promete algo gigante, cumple los primeros pagos y luego se queda con todo. Ocurrió con los autos, eran la promesa de que la gente ya no gastaría tiempo y dinero par aun buen trabajo. Hoy, el auto es el pretexto para que los trabajos estén a 2 o 3 horas de las viviendas y la típica familia mejicana gasta 10% a 20% de su ingreso en autos. Ocurrió también con los procesos alimentarios, al principio ayudaron a nutrir a las personas, hoy son los principales culpables del cancer. Nunca había habido tanto, tanto dato, tanto amigo, tnata comida, tanto dinero, pero somos cada vez más pobres en información, en recursos, en alimento sustancial y en amigos.


Somos la nueva sociedad del "like".



Realismo onírico

Primero fue al departamento de artículos para oficina, tomó una banca giratoria y como si fuera uno más de los carritos de canasta metálica, la rodó por un largo pasillo hasta llegar al departamento de muebles para el hogar. Lo hacía lentamente de forma discreta. Un tímido empleado de saco morado lo observó, y dejó de quitarle la vista cuando el cliente puso aquella silla frente a una mesa y arratró ambos muebles hacia el rincón más apartado de la tienda. Vió que le faltaba algo a su preparación y fue por una lámpara, entendió que le faltaba aún lo más importante luego de girar la cabeza varias veces. El empleado se asomaba de la esquina de un mostrador con una gran sorpresa y continuó el recorrido que el hombre hacía ahora hacia el departamento de ferretería y tomó una extensión y buscó donde conectarla. Detectó que había un enchufe utilizado para un anunció de leche, desenchufó el luminoso y conectó la lámpara. El cliente medito un moemento como si repasara en los rincones de su mente que más podía faltar y al entenderlo, con pasos pequeños pero decididos fue al departamento de películas, tomó una. Todo su recorrido lo replicaba el empleado que para ese entonces ya había dejado sus actividades, volteaba ansiosamente para no ser visto ni por el cliente, ni por la gente que pudiera entorpecer su vigilancia con una ridícula pregunta del tipo "oigajovendondestaloquetengoenfrente". Podría contestarles pero el sospechoso podría en ese momento meterse en algún rincón para ser perdido. El empleado tampoco quería ser visto por sus superiores que podrían pensar que no estaba acomodando artículos tal como obligaban todas las leyes, desde la ley del valor hasta la ley del más fuerte. Apago su guolitoki y siguió las acciones imparables del sospechoso. Ahora tenía sobre la mesa que se había preparado una televisión conectada a unos audífonos y a un reproductor de DVD donde giraba el disco de la película que había seleccionado y admiraba sentado con la cabeza recargada sobre una mano que a su vez descanzaba sobre una almohada que aún tenía su bolsa de nueva. Con la otra mano sostenía la caja del DVD a una distancia que le permitiera leerla comodamente. En momentos la dejaba sobre la mesa y tomaba una pluma para hacer unas anotaciones sobre un cuaderno "escribe".


El empleado se asercó de puntas, muy cuidadosamente, y cuando estaba atrás del sospechoso con las dos manos se lanzó sobre su cuerpo.

- Lo tengo, no se mueva


Ambos rodaron sobre la silla, arrancaron los audífonos cuyo cable fue roto y siguieron proyectándose hacia una vitrina cuyo vidrio acabó echo añicos.

- ¿Que hace?

- ¡Atrapándolo!

- ¿Pero por qué?

- Está robando

- No es cierto, estoy trabajando


En ese instante el empleado enrojeció. Pensó que quizá era el dueño.

- ¿Señor?

- Sí, soy señor, y usted me está molestando mi trabajo, yo no molesto el suyo, porque usted molesta el mío, vengo a este lugar porque es tranquilo y vea, quiza ponga una queja

- ¿Entonces usted no es el dueño?

- ¿Dueño? Ah que tonterías dice, ni los dueños de esto se conocen entre sí

- Pues entonces está robando, vea, todas las cosas que está utilizando, son de la tienda, no son de usted

- Sólo las he tomado prestadas, supongamos que las quiero comprar y las estoy probando

- ¿Va a comprar la tele?

- Probablemente

- ¿Y la pluma?

- Seguramente

- ¿Y el cueaderno? ya usó hojas

- Indudablemente

- ¿Y la pizza?, ¿y el refresco?, ¿el plato y los cubiertos? ... ¿y la cerveza?, .. ¡cerveza... hágame favor!

- Fui a pagarlo antes, aquí está mi tiquet -le dijo el sospechoso al empleado mientras masticaba y se quitaba la comida con la lengua

- ¿Que hacey aquí?

- Soy crítico de cine y estoy viendo esta película


La discusión se fue acalorando y el empleado hizo gala de su suspicacia.

- ¿Ah si? a ver dígame -increpó mientras tomaba el paquete de la película- de que trata la película, yo creo que usted sólamente trata de despistarnos

- Es la historia de un buen hombre -leyó de un apunte- que se ve acosado por la vida mientras su familia y la sociedad lo arrima a acciones impredecibles, tiene elementos de realismo y otros de surrealismo onírico, esta mezcla...

- ¡Silencio! llamaré a seguridad, aquí dice que es la historia de la vida de tres personas cuya trascendencia se ve marcada por la fuerza del destino -decía mientras presionaba el guokitoki olvidando que lo había apagado- atento, atento...


El sospechoso recapacitaba de lo escrito y arrancaba la hoja insatisfecho.


Comenzó una gran discusión y la gente se juntó para ver que ocurría. La discusión rigaba en torno a que el sospechoso mentía y había llegado a robar y su coartada era que trabajaba como crítico de cine. Entraron a la discusión otros empleados, y los clientes defendían al sospechoso

- Sólo está trabajando, como ustedes


Se hicieron dos bandos hasta que se acercó una mujer con un carrito repleto de montañas de mercancía.

- Compermiso por favor, compermiso -decía mientras se hacía paso entre el tumulto- ya terminé cariño


Entonces el sospechoso se paró y metió la película, la pluma, el cuaderno y otros objetos en el carrito y se dirijió al empleado

- Si no trabajara cuando acompaño al super a mi esposa, perdería cinco horas valiosas de mi tiempo, y al rato entrego la reseña, compermiso, compermiso

- Es la historia de un buen hombre que se ve acosado por la vida mientras su familia y la sociedad lo arrima a acciones impredecibles, tiene elementos de surrealismo y otros de realismo onírico... -repitió el empleado leyendo la hoja abandoada por el sospechoso.

jueves, 25 de agosto de 2011

sábado, 26 de febrero de 2011

Dats juai de rito



Ya lo vimos todos. El entrevistador estrella del canal de las estrellas, que en idioma llano vendría siendo la mismísima estrella polar, la que dirige a todos, la más alta, la más brillosa, la más centrada, la más importante, sí, la de los sinónimos, la que permite navegar, la que permite ir sin tropezarse, hace el soberano ridículo al preguntarle a uno de los actores más importantes del mundo, superficialidades extremas en un idioma que deberíamos pensar que es inglés. Uno se cuestiona ¿Qué no sabía que no sabía inglés? Porque uno no va a Polonia y le pregunta en polaco al primer policía que ve ¿dónde está el teatro Wielki?, a menos que, uno sepa polaco.
Una teoría dice que los empleados de la estrella polar para no ser despedidos le dijeron que su inglés era perfecto a tal grado de llamarle El Ticher. Pero resulta más creíble que la estrella polar, inmiscuida en los asuntos de la película, que publicita por no pocos centavos, piensa que una momentánea posesión demoniaca le va a hacer hablar un idioma que desconoce por completo, como le ocurrió a las víctimas del mismísimo chamuco en la mismísima película que quizá le contaron pero que seguro no vio. Y entonces pregunta, cuestiona, interroga, interpela, demanda respuesta, él. SynonymMan, se atreve, lo hace con decisión y cordura,Sanity.  ¿Juai de rito?. El silencio estremece la entrevista, la conversación, la charla, el encuentro. Vocabulario no falta... en español. Pero también estremece su estudio, su foro. Y por supuesto a la industria. En un instante se descubren mil cosas. Porque quedará claro que no es lo mismo un “ai nid to nu if yu rili lov me rosita” que un "juai de rito". Lo segundo es más. Es la arrogancia y petulancia del gran enólogo cuando furioso por la bebida, por el elixir pregunta “¿qué cosecha es este vino?”. No es vino señor, es refresco de uva. Entonces la pregunta pierde sus signos interrogatorios y gana los admiratorios. ¡Juai de rito! ¡Juay de fk and fkn and fknei de rito!

A preguntas incompletas respuestas incompletas
La pregunta, en el momento que lo fue, también fue estúpida; tanto gramaticalmente como profesionalmente, críticamente, espiritualmente y etcéteramente. Profesionalmente lo es, porque el entrevistador creyó que estaba entrevistando a alguien de monta diferente: un Chespurrito, un Chabuelo. Al que pudo preguntar "Juay en familia con Chabuelo? Y recibiría una contestación clara y concreta: bicos la catapixia. O juay el chavo del ocho? Bicos la gente no piensa. Quizá en el momento de mayor respeto pensó que estaba con el recontra entrevistado Diego Luna. O alguno de sus vendedores de baratijas musicales, que sirven para programar las mentes de los mejicas. Es el empleado de la cadena televisiva quien debe ajustarse a la extraña lógica del entrevistador y hacer el trabajo de la estrella polar, porque su labor fundacional es estar arriba.
Gramaticalmente la pregunta es incorrecta pues aunque el entrevistador está acostumbrado a ese tipo de cuestionamientos vacíos y prepotentes que le permiten eliminar cualquier parte de la oración sin que nadie se queje -e incluso también eliminar el trabajo que implica hacer una entrevista- extrae a la pregunta todo contenido, pero quizá como obra del diablo, sigue habiendo curiosamente una pregunta. El ahorro, pereza y total ineptitud del entrevistador, pasa como si fuera cuestión de estilo. Así, decir, en español, ¿Por qué El Rito?, pasa por una pregunta más elaborada como ¿Por qué considera usted que es importante hoy ver o entender la película de El Rito? La elipsis absoluta, demoniaca. Como cuando preguntamos ¿Qué onda? Que realmente no estamos preguntando si hubo alguna onda, no estamos preguntando nada pero estamos preguntando todo. Como echar una semilla, que no tiene nada pero tiene todo. Ahí está el árbol y el fruto, la historia de la tierra y del dna, estoy yo y esta esto, pero a la vez nada. Echar preguntas al suelo hace que algunas prosperen. Por otro lado, cada palabra cuesta en televisión. Aunque el entrevistado se quede 1 minuto viendo al entrevistador creando un silencio electromagnético, es mejor ahorrar palabras, ese silencio es considerado silencio escénico no silencio comercial, es diferente. Economía pura. Pero finalmente si consideramos que la estructura de la pregunta ¿Juai de rito? al igual que la pregunta ¿Qué onda? se trata de una especie de Elipsis Total del Corazón, donde se le quita todo a la frase, el sujeto, verbo y predicado, pero que en los residuos del intento inquisidor, queda la esencia de la misma pregunta, entonces comprendemos que aún no ha sido respondida. Y las preguntas se responden. Pero quizá en venganza de que la pregunta no es formulada, la respuesta no es respondida, aunque sabemos que exista la pregunta. Como cuando nos dicen ¿Qué onda? Solo decimos, “ehh chido”. O algo así. En cambio si nos preguntan ¿Como has estado recientemente? Sabemos que no es una pregunta que ha sido posesionada demoniacamente y la respondemos ampliamente.
La fama e infamia instantánea
Ya ha pasado otras veces pero al revés. Un niño es tirado de un tronco en lo que parece que quedó de un riachuelo putrefacto, y se vuelve famoso. Un supuesto amigo filma al niño y sube el video a internet que prueba el maltrato. Durante una semana el país entero aclama a Edgar por ser idiota. Es entrevistado por el mismo autor de la frase Juai de Rito, sale en periódicos, el video rompe records de visitas. Es la sensación del momento que parece jurarnos que en este país para ser exitoso hay que ser tarado o dejarse hacer cosas por los mal llamados amigos. Un canto a la traición.
Un borracho es detenido en ciudad Juárez por policías armados con alcoholímetro y comienza a decir que tiene miedo, lo repite sin cesar. Es captado por las cámaras de Juai de rito, Se vuelve instantáneamente famoso, tiene su canción, su video y su página tengomiedo.com. La fama le dura una, dos o -en su familia quizá- hasta tres semanas. Luego al olvido. La tele le saca el lado bueno a la imbecilidad criminal de manejar borracho, en vez de un acto puramente delictivo es presentado a la audiencia como algo gracioso. Otro borracho es detenido por conducir ebrio y es entrevistado, diciendo gran cantidad de barbaridades, entonces se vuelve famoso como La Canaca. Luego muere atropellado a manos de una borracha. Lo único que queda de él es la moraleja de que quien a hierro mata a hierro muere. Esos famosos instantáneos tienen la particularidad de que lejos de ser brillantes se diferencian del resto de la humanidad en que son sumamente brutos o irresponsables. El entrevistador se parece a ellos en lo instantáneo y en lo bruto, es una persona que debería dominar el inglés, pues da noticias, ahora sabemos que todas las lee de los diarios mexicanos, o se las cuentan, da lo mismo. Además es tan irresponsable que le es masperosinembargo entrevistar a Anthony Hopkins o a Edgar, el niño tonto que tiraron del tronco. De cualquier modo les va a preguntar lo mismo, que se siente tal cosa, o babosadas por el estilo. Una semana entera es para el entrevistador. Camisas con la frase Juai de rito. Parodias. Canciones. Páginas especiales que abordan el tema, que en realidad no es ninguno, como juaiderito.com. Es el castigo de recibir mala fama sobre fama, negativo por positivo da negativo. La diferencia con los pobres diablos que saltan a la fama de cero es que a éste en vez de escalera le tocó serpiente. Esta bien, es como si lo hubieran agarrado borracho o cayéndose de un tronco. Pero quedó clara la estafa. Nos da noticias – o más bien les da, a quienes ven televisión- un tipo que no conoce el idioma en que –para bien o para mal- se generan las noticias. Es un tipo que de entrada sabemos que no lee el New York Times y que en su vida ha leído un libro o revista en inglés, que son los más actualizados y se supone que el nos actualiza. No conoce de primera fuente los avances de la ciencia o de la política. Eso es lo que grita aturdidoramente el silencio seguido a la frase juai de rito. Pero eso ni siquiera es lo grave pues podríamos pensar que con su gran cantidad de recursos puede valérselas con caros traductores. Lo grave es que tampoco sabe de cine que es una forma de espectáculo, rama de la economía a la que él pertenece. No está enterado del valor de Anthony Hopkins como actor, ni tampoco le interesa. No se siente como cualquiera se sentiría en esa situación, frente al mismo Hannibal Lecter, nunca sintió poder ser comido frente ese mountruo, pues lo recordaba con bozal. Ese es el nivel de frivolidad de quien pretende informar. De ahí se pueden desprender sus criterios de selección de noticias, entre otras cosas. Así, más que a la fama que ya tenía, salta o mejor dicho cae, a la infamia. Ese pecado de no saber frente a quien está, ya le había pasado al mismo Hopkins entrevistado en otra ocasión por el cotizado a precio de chayote Brozo. El payaso en aquella ocasión disfrazado del señor Trujillo, hizo una pésima entrevista con las mismas preguntas estúpidas. Pero, como anécdota para anuncio de escuela de inglés, el payaso si es bilingue y entonces tiene derecho a ser tarado.
Yea yea bat Juay de rito?
Pero así sea un gañan, el entrevistador hizo una pregunta, que por derecho le corresponde hacer. Y no le fue respondida. La pregunta a pesar de todo, es clara aunque incompleta si le hacemos alguna pequeña correción. Why The Rite? Y de la misma pregunta se pueden desprender muchas otras. ¿Por qué alguien de la talla de Hopkins actúa en una película tan mala? ¿Por qué incluso viene a promoverla a Méjico? Es más, ¿por que un director que ha logrado cosas como Vendetta (Hafstrom) saca una pésima película ideal para el Oscar pirata? ¿Por qué tantos actores irlandeses (Ciaran Hinds, Colin O’Donoghue) en una película? En resumen Juai de rito.
La burla a la frase célebre permite esconder la pregunta esencial. Mucha gente irá a ver la película porque se le quedó grabada la graciosísima frase de Juan de rito, pero no responderá la pregunta. Como en el caso Edgar, la burla permitió borrar lo importante que era un grupo de chicos haciendo bulling al gordo como siempre. Nuestra cultura del agandalle puesta en evidencia pero eliminada sutilmente por la retribuida fama del niño abusado.
La trama es tan burra que cualquiera la puede adivinar a partir del título y el cartél. Un sacerdote católico trabaja sacándole el diablo a las personas. Le llevan a un joven estudiante que es un hombre de poca fe no cree en Dios y entonces el Diablo le hace travesuras. Al final acepta creer en el Diablo y entonces el Diablo pierde y con ello comienza a creer en Dios. Todo lo demás es para alimentar la fábula, hacerla creíble. El sacerdote se da sus licencias de prestidigitación. El joven no teme al diablo porque su familia era de muerteros. La guapa mujer no es monja si no periodista monolingue. En algunos momentos como que la película quiere funcionar y en otros es tan aburrida a pesar de la música -casi de terror, casi de bar- que uno quisiera de pronto creer en Dios o en el Diablo y rezarle para que acabe la película. La moraleja ilustre deja el film como una mezcla extraña de El Exorcista (pero chafa), Chiquidrácula y el chiste de Pepito y el papelito: hay que creer. Así, como la canción de Alejandro Filio: habrá que creer. La modernidad ha hecho a un lado el monopolio de Dios sobre la vida, la moraleja da chance a los que quieran creer en el chamuco, en la santa muerte, en el che, en lo que sea, pero exige creer.
En Europa la película se estrena hasta marzo. En Méjico urge su estreno y aparece en pantalla tan solo 1 mes después que en Estados Unidos. ¿Por qué tanta prisa? Habrá que creer.
Si antes se exigía creer en Dios, ahora la película deja claro que lo importante es creer. Finalmente es igual de negocio que la gente crea en Dios o en el Diablo, da lo mismo vender cruces que sal, pero no creer implica una pérdida comercial. Si la gente toma Pepsi, le importa a la Coca, si toma Coca le importa a la Pepsi. Pero si no toma nada, entonces le importa a la industria refresquera. Lo mismo aquí. Mediante un mecanismo algo simple, entendemos que si creemos en Dios estamos a salvo del Diablo, y si creemos en el Diablo Dios nos cuida. No hay problema, la religión se adapta. Es más o menos la moraleja de la película.
Hoy la iglesia católica está desbancada. Quien va a creer en el Diablo si los sacerdotes pederastas superan cualquier expectativa que se hubiera fincado en los demonios. El Rito no da miedo, dan miedo los Legionarios de Cristo con su espada desenvainada. No da miedo que Regan MacNeil tenga cabeza giratoria, da miedo que la iglesia gire su mirada sobre nosotros, sobre nuestros hijos. El Excorsista se vendió como película de terror, mientras que El Rito sale como película de intriga. Las escuelas de la iglesia ven como cada año disminuye su matrícula. El Padre Maciel parecía contener al demonio y con el titrar abajo el negocio de las monjitas y monjecitos. Las misas cada vez tienen menos gente. Las personas van dejando de casarse por la iglesia porque más que una bendición parece una maldición. Y Dios parece estar cada vez más lejos. Al menos no parece estar cerca de Africa o de Ciudad Juárez. Y sin embargo Méjico tiene un gobierno mojigato que parece ir contra la tendencia que los técnicos llaman secularización, que consiste en que la iglesia deja de tener poder y control sobre las vidas de las personas. La iglesia lentamente va aceptando lo que ya no tiene más remedio que reconocer, que la homosexualidad no es una enfermedad, que la legislación que proteja el aborto es necesaria, que el divorcio es necesario, que las mujeres deben estar integradas en todas las etapas institucionales, incluso en la misma iglesia. Así funcionan todos los negocios. Cuando hay competencia, -que en este caso son los Testigos de Jehová o las otras religiones cristianas – el producto se debe mejorar y ofrecer más por menos. Plaza, Producto y Promoción, dicen los mercadólogos. Plaza, iglesia. Producto, Dios. Promoción, juai de rito. El papel de El Rito es una promoción de la idea central del catolicismo: el perdón es siempre viable, pero sólo si se cree. Dios perdona aunque sea a partir del mismo demonio. Que mejor que promocionar justo cuando se desmorona el edificio, la plaza, la iglesia. Así al menos las piedras que queden pueden servir para construir algo aunque sea más pequeño. Dats juai de rito.